¿Hacia donde va la ciencia?

Toda oportunidad aniversaria es oportunidad de reflexión. Mas aún el 50 aniversario de la fundación de AsoVAC. En esta ocasión quisiera aportar algunas reflexiones sobre el futuro que podemos vislumbrarle a la Ciencia, tanto en Venezuela como en el Mundo.

La ciencia ha mostrado una capacidad asombrosa de avanzar aceleradamente durante el ultimo par de siglos. ¿Seguirá avanzando el conocimiento científico a la misma velocidad que en el pasado reciente? ¿Que rumbo tendrán los avances futuros de la ciencia? Estas preguntas las podemos formular tanto para Venezuela como para el Mundo y las respuestas no necesariamente serán las mismas.

En relación a la pregunta ¿Seguirá avanzando el conocimiento científico a la misma velocidad que en el pasado reciente? es muy probable que la ciencia, a nivel mundial, seguirá avanzando aceleradamente por lo menos por algunas décadas mas. La inversión en Ciencia y Tecnología en USA, Japón, la Unión Europea y un buen número de otros países va en aumento, lo que permite pronosticar un aumento en la actividad científica a nivel mundial. Lo mismo no lo podemos decir de Venezuela. Si bien en América Latina, países como Argentina y Brasil han logrado aumentar su actividad científica logrando competir a la par con centros de ciencia de avanzada en los países desarrollados (ejemplo de ello es la secuenciación por vez primera del genoma de un fitoparásito por investigadores del Estado de Sao Paulo, Brasil), esta no es la situación en Venezuela. De hecho, en Venezuela la ciencia ha sufrido en años recientes, y sigue sufriendo, un desarrollo negativo. Espero que esta tendencia se revierta algún día, pero no es el tema que quiero analizar en este momento.

La pregunta ¿Que rumbo tomarán los avances de la ciencia? es de mas difícil respuesta. No me atrevería a adivinarla. Sin embargo, si me atrevo a señalar áreas que prometen avances importantes en nuestro conocimiento científico en el futuro. Una de estas áreas es la construcción de puentes cognoscitivos entre las ciencias naturales y las ciencias sociales. Estos escenarios interdisciplinarios de las ciencias están llenos de trampas, en espera del investigador ingenuo que se arriesga explorar terrenos mas allá de su área de experticia y especialización. Sin embargo, es solo con investigación inter- y multi-disciplinaria que podemos eventualmente atacar satisfactoriamente problemas complejos y de relevancia para el futuro de la humanidad. Por ello, debemos de tratar de avanzar en esta compleja jungla de conocimientos interdisciplinarios, a pesar de estar conscientes de que es muy probable de que caigamos en una o mas trampas. Sin embargo, sin estos intentos no podremos avanzar las fronteras del conocimiento. Inclusive si cayéramos en trampas, el valor heurístico de estos esfuerzos, espero, no serian nulos.

El estudiar fenómenos sociales, con un enfoque que me atrevo de bautizar como Sociodinámico, implicaría reconocer que los fenómenos sociales son cambiantes pero, al menos parcialmente, predecibles. El enfoque sociodinámico presupondría aceptar que todos los fenómenos que ocurren en la tierra están de alguna manera interconectados. Esto es, la matemática es fundamental para explicar fenómenos físicos, la física es básica para entender los fenómenos químicos, la química y la física son indispensables para la comprensión de los fenómenos biológicos y que la sociología y la psicología no son sino extensiones de la biología (la ciencia que estudia a la vida). No hay ser racional que pueda dudar de que los humanos somos animales, por lo que su estudio es parte de la primatología y la zoología. El estudio de una especie animal particular puede conformar una ciencia, como por ejemplo la Antropología que estudia al Homo sapiens, pero siempre formando parte de la ciencia mas general de la vida. Esta lógica se aplica con mayor fuerza a especialidades científicas que se dedican a estudiar aspectos particulares de la conducta de una sola especie animal, como es el caso de la sociología, psicología y economía.

Sin embargo, hoy en día encontramos de hecho, que las ciencias que estudian los diferentes aspectos de Homo sapiens están aisladas entre si y muestran un abismo gigante con respecto a las ciencias naturales (matemática, física, química y algunas de las áreas de biología). El saltar el abismo entre la mente de un científico natural y social no es fácil. Sospecho que los primeros intentos exitosos de construir puentes interdisciplinarios ocurrirán entre la biología y la economía, ya que ambas se están familiarizando cada vez mas con herramientas matemáticas y por lo tanto pareciera mas fácil la construcción de un lenguaje común. Pareciera el caso de la teoría de juegos, que es muy popular tanto entre economistas como entre etólogos y teóricos de la evolución biológica.

Un prejuicio común entre científicos sociales es creer que las ciencias naturales están descritas por leyes determinísticas y lineales. Sin embargo, las ciencias naturales están llenas de descripciones de fenómenos estocásticos (donde el azar juega un rol fundamental), y de fenómenos no-lineares. Esto es, la gran mayoría de los fenómenos naturales no son comprensibles con descripciones simples y deterministas. La incomprensión o distorsión de conceptos de algunos científicos sociales sobre de la naturaleza de los fenómenos naturales han hecho de que traduzcan la naturaleza absoluta de las leyes naturales en simplificaciones harto peligrosas de fenómenos sociales, desprestigiando los pocos esfuerzos interdisciplinarios que hayan intentado saltar la brecha entre las ciencias naturales y sociales. Por ejemplo, una interpretación simplista de las fuerzas evolutivas darwinianas representa a las fuerzas de mercado como basadas en la sobrevivencia del mas fuerte, ignorando que la evolución biológica es altamente estocástica y que lo que ocurre en la naturaleza lo describimos hoy en día mas como la sobrevivencia del mas sortario que la del mas fuerte.

Un prejuicio común entre científicos naturales respecto a las ciencias sociales es el pensar que estas no utilizan el experimento o la observación objetiva de los fenómenos a estudiar. Aunque es cierto que experimentar con sociedades humanas es mas difícil que hacerlo con bolas de billar, los métodos estadísticos modernos permiten derivar conclusiones objetivas de procesos complejos, tanto en el estudio de fenómenos sociales, como de fenómenos psicológicos, meteorológicos, cosmológicos, hidrológicos, etc.

La diferencia mas importante entre las ciencias sociales y las naturales esta en la aplicación del método científico. Las ciencias naturales aplican el método científico tal como lo popularizó Galileo. Esto es, la evidencia experimental tiene prioridad sobre cualquier marco conceptual. No todos los científicos sociales aplican el método científico de esta forma. Creo que en el futuro, las ciencias se ocuparán en buscar la forma de aplicar esta regla al estudio de los fenómenos sociales que ocurren entre humanos.

Toda ciencia parece pasar, dentro de un contexto histórico amplio, por varias fases, y cada ciencia hoy en día, parece estar en una de estas fases de este proceso. Copiando la terminología utilizada en el estudio de la historia evolutiva de las sociedades de insectos, podríamos postular la existencia de varios niveles de desarrollo científico de un área del conocimiento. Un nivel primario podría constituir el nivel precientífico, en el cual el afán por aumentar el conocimiento humano ha logrado desarrollar formas de pensar racionales, basadas en principios lógicos fundamentales, tal como lo hicieran Pitágoras, Sócrates, Aristóteles y algunos de los filósofos antiguos y modernos. Un nivel subsiguiente podría ser representado como de paracientífico, en el cual la actividad racional humana esta dedicada a la descripción, lo menos subjetiva y antropocéntrica posible, de la naturaleza. Como paraciencia podríamos calificar la actividad desarrollada por los filósofos naturales, naturalistas, taxónomos, algunos antropólogos, y muchos otros. En un tercer nivel podríamos postular la existencia de la ciencia verdadera en el sentido que le diera Galileo o la euciencia. En esta, la teoría como la práxis forman parte fundamental de la racionalización de la realidad, con primacía de la segunda sobre la primera. Disciplinas que satisfacen los criterios de la euciencia serían la mayor parte de la física y química, la biología molecular, la biología de poblaciones, entre otras. Otras actividades heurísticas humanas no pueden ser consideradas eucientíficas porque o bien no buscan la confirmación experimental de sus teorías o no poseen teorías falsificables (teorías que a través de experimentos pueden ser probadas falsas). Estas actividades la podríamos clasificar como seudociencias. Un nivel de estudio científico cada vez mas popular en algunas áreas que estudian sistemas complejos podríamos denominarlo la metaciencia. En esta, el investigador construye modelos matemáticos o constructos conceptuales complejos, que no son falsificables en su totalidad con un solo experimento, pero si en sus partes. En esta actividad heurística, se confunde muchas veces la ingeniería con la ciencia, y la mente pensante no es exclusivamente la humana. Se trata de la Inteligencia Artificial, Creación Automático de Conocimiento, Computo Evolutivo, etc.

Creo que Venezuela tiene un potencial importante en ser pionera en investigaciones interdisciplinarios de frontera. Nuestro sector científico no sufre de excesiva especialización y el tamaño nuestra comunidad científica es relativamente pequeño. Nuestro carácter sociable y nuestra relativa poca rigidez ideológica parecieran favorecer el desarrollo de las ciencias interdisciplinarias. ¿Quien quiere apostar al éxito de la Sociodinámica?

Klaus Jaffé

CEE